Detrás de las escenas

La primera cosa a señalar es que detrás de las escenas de «Garabandal, solo Dios lo sabe» no hay una superproductora, mucho menos hay un superpresupuesto y ni siquiera hay un equipo de superprofesionales. Lo único que hay detrás de «Garabandal, solo Dios los sabe» es un profundo amor a la Virgen María, y el deseo de colaborar en su misión maternal dirigida a guiar a la humanidad entera hacia el que es su único Salvador: Jesucristo.

Todos los participantes en este proyecto lo han hecho a nivel voluntario. Es más, la mayor parte de los más de 300 intérpretes de «Garabandal, solo Dios los sabe» incluso se pagaron su alojamiento a lo largo de los días que duró la grabación. Ninguno tenía experiencia cinematográfica previa, ni trabaja en el mundo del cine. Prácticamente lo mismo se puede decir de casi todo el equipo técnico incluyendo al director artístico, Brian Jackson, para el que el proyecto «Garabandal, solo Dios lo sabe» era su primera experiencia a este nivel. Aunque, hay que señalar, que Brian Jackson contó con la impagable ayuda del norteamericano Brian Shields, fundador de Lumen Entertainment. Shields llegó a España una semana antes de que comenzara el rodaje y permaneció junto al equipo técnico quince días, en los que aportó toda su experiencia y profesionalidad.

La grabación se realizó en veintisiete días, un tiempo absolutamente record si se tienen en cuenta factores como la poca experiencia, tanto de los intérpretes como del equipo técnico; la cantidad de extras que había que mover; y todos los cambios de ambientación y vestuario que había que prever. Los exteriores se grabaron en dieciocho días, y los interiores en nueve.

Cada jornada comenzaba con una petición a modo de jaculatoria, proclamada con fuerza por todo el equipo: «Madre, concede a esta película, transmitir tu bendición». Cuánto más reflexionamos sobre la pobreza con la que se ha desarrollado el proyecto – pobreza tanto de medios como de experiencia profesional— más evidente resulta la desproporción entre lo que nosotros hemos aportado y el resultado. Solo podemos continuar insistiendo en la súplica para que, esta película, continúe transmitiendo la bendición de Nuestra Madre.