Un mensaje de fe y esperanza

Mucha emoción. El año pasado recibimos un diagnóstico malo para mi esposo, hombre de poca fe. Esa noche, después de rezar muy acongojada, me dormí y desperté varias veces en la noche con la palabra: Garabandal... Garabandal… Garabandal… Garabandal… Lo tomé como un mensaje de fe y esperanza de María.
 
Cuando me enteré al poco tiempo de la película, estuve atenta a la llegada a Argentina. Seguimos con el problema de salud, muy rebelde a quimioterapia y radioterapia. Y le dije a mi esposo: «Te curarás solo con FE Y AMOR en tu corazón a Jesús y María».