Impresiones

Soraya M. Sesto-Martínez

Soraya M. Sesto-Martínez fue la «piloto» de «Garabandal, solo Dios lo sabe» en Puerto Rico. Su entrega personal a la cabeza de un grupo de entusiastas colaboradores, dio lugar a un resultado espectacular: 10.000 espectadores y el mejor promedio hasta el momento de la distribución esta película en el mundo, 3.000 espectadores por millón de habitantes. Pero, para Soraya «lo más extraordinario de la película es que —sin alardes y sin drama— nos deja tomar nuestra propia decisión sobre lo acontecido y sobre los mensajes que allí nos dio la Virgen María». Lean su testimonio completo en este link.

Tuve la oportunidad de ayudar en la distribución de la película «Garabandal, solo Dios lo sabe» para Puerto Rico. Durante las cuatro semanas que la película estuvo en cartelera cerca de 10.000 personas fueron a verla. Gracias a una campaña de «puerta a puerta» a través de redes y de la participación en prensa, radio y televisión, Puerto Rico logró que —en proporción a su población— más personas fueran a ver la película que en ningún otro de los países en los que se ha mostrado al momento, incluyendo España, México y Ecuador.   

Cabe señalar que una gran porción de las personas que se dieron cita para ver «Garabandal, solo Dios lo sabe» fueron jóvenes. La película cuenta la historia de las apariciones marianas más extraordinarias que jamás haya habido. Sin embargo, lo más extraordinario de la película es que —sin alardes y sin drama— nos deja tomar nuestra propia decisión sobre lo acontecido y sobre los mensajes que allí nos dio la Virgen María. Esta forma de presentar el mensaje a través de la película ha resonado grandemente entre ellos. Y me hace pensar que nuestros jóvenes están buscando a Dios, y que han visto que nadie mejor que Nuestra Madre para ayudarlos en el camino.

En mi calidad personal, la película me ha llevado a reflexionar que Dios y su intercesora la Virgen María están presentes permanentemente conmigo, e interesados en todo lo que me pasa, en todo lo que me preocupa y listos para ayudarme. En efecto, siento que están ayudándome en todo. También la película me ha recordado por qué existo: para hacer buenas obras.