Fernando Pérez Lara

Vi la película «Garabandal, solo Dios lo sabe» el viernes pasado en la premiere de Cancún, México. Lloré en varias ocasiones. Salí mirando al cielo. Me ha tocado el corazón muy, muy fuerte. Para mí, esta película fue el «aviso». Después de 33 años me he confesado con mi Obispo y estoy muy feliz. 

Hay que aprender a ver nuestra alma y, desde esa perspectiva, hacerlo todo. He recibido de Dios y de la Virgen el regalo más hermoso que podría imaginar. Pero esto no se tiene que quedar en un sentimiento, ahora se tiene que transformar en obras. No quiero llegar a la presencia de Dios con las manos vacías. Den mi agradecimiento a Conchita, Jacinta, Mari Loli y Mari Cruz. Y, por supuesto, después de la película investigué, y para mí fue impactante ver que hay mucha información. Obvio me quedo con la parte buena: amo a mi Iglesia, a los Sacerdotes, al Papa. Y todo esto me lleva a trabajar en pro de nuestra Santa Iglesia.

Un abrazo, Jesús y María te entrego el alma mía.