Alberto

Es una gracia que se haya hecho y estrenado esta película, en un momento histórico para la Iglesia y para el mundo tan lleno de incertidumbre y dudas. La factura de la película es impecable, y es de aplaudir que un grupo de desconocidos y con actores amateurs hayan logrado un resultado tan bueno. Que no es profesionalmente perfecta es evidente, pero ni falta que le hace, la inocencia y sencillez con que todo el equipo artístico y técnico ha abordado este delicado asunto de Garabandal es prueba más que fehaciente de su pureza de intención y su deseo honesto de que lo importante es el mensaje de Ntra. Señora, no ellos, y que éste debe llegar a todos los rincones del mundo. ¡Enhorabuena por este filme! En España debería hacerse más cine religioso de calidad narrativa y espiritual, porque hay un público que lo desea, lo espera y lo reclama. La prueba es la asistencia masiva de la gente a la proyección de esta película. Pese a quien pese, Dios sigue importando y mucho en este país. Felicidades a Mater Spei.