Luca Delgado

Retribuir la gran deuda

Luca Delgado ha sido el piloto de la película «Garabandal, solo Dios lo sabe» en Tarragona (España). Nos comenta en este artículo su reflexión sobre la película de Garabandal, a la que considera un intento de retribuir la deuda que la humanidad adquirió al no escuchar en su momento los mensajes de Nuestra Madre.

«Garabandal, solo Dios lo sabe» es una película hermosa. En ella se difunden los mensajes que la Virgen y el Arcángel San Miguel dieron a conocer a las niñas de Garabandal. En ella se demuestra que Garabandal y sus apariciones han convencido a un número importante de personas, tanto laicos como religiosos.

Estos 57 años no han ahogado en el silencio esos mensajes tan fuertes que transmitían una verdad que resultaba imposible en esos tiempos. ¡Hoy ese mensaje sigue vigente! «Garabandal, solo Dios lo sabe» es la respuesta justa. Incluso podría decirse que es el intento de retribuir —en parte al menos— la gran deuda que la humanidad contrajo con la Virgen y con Nuestro Creador al no dar a conocer sus mensajes, en ese encuentro —sencillo y cercano— del cielo con la tierra sucedido en Garabandal. Ese fue el encargo: «Dad a conocer mis mensajes», dijo Nuestra Madre.

La vigencia de los mensajes continua, porque Nuestra Madre vino para que fuésemos fuertes perseverando en la fe; poniendo en el centro de nuestras vidas la Eucaristía, sin restarle importancia (con vida eucarística) y visitando al Santísimo frecuentemente (adorando a Jesús Sacramentado); a tener arrepentimiento con alma sincera, y pedir perdón (a través de la confesión). Además, nos dejó dicho que siempre nos ayudaría y que siempre estaría con nosotros. Son mensajes llenos de amor y de esperanza que alivian nuestro azaroso andar por la vida, que no cambian la doctrina de la Iglesia, al contrario, nos los recuerdan y refuerzan.

Garabandal está en los corazones de muchas personas hoy. Peregrinos nacionales e internacionales que visitan Garabandal. Se conoce de corazones heridos que han sido sanados y también de algunas sanciones físicas.

«Garabandal solo Dios lo sabe» es una respuesta de amor de muchos hijos de María, en primer lugar, para con Ella, pero también para el resto de la humanidad. Quien conoce lo que sucedió en Garabandal quiere dar a conocerlo, desea que todos sepan que allí Dios permitió que la Virgen viniera a jugar con sus hijas, a ocuparse de sus cosas sencillas y, a la vez, a darnos los mensajes que Nuestro Padre quiere que sigamos.

Los episodios de Garabandal están muy bien documentados en vídeo y audio, por lo recientes. Son pruebas que son difíciles de refutar y que no dejan indiferente a nadie. Por lo menos, despiertan la curiosidad del más incrédulo.

 

Luca Delgado (España)