Gonzalo Vilallonga Elorza

No he ido nunca a Garabandal y hasta hace un mes nunca había oído hablar. La película me ha parecido preciosa y, sobre todo, muy objetiva y ortodoxa. Como católico, no necesito de apariciones para creer, pero cuando hay claros indicios de credibilidad, creo que la obligación de los fieles y de la jerarquía es conocerlos lo mejor posible.

No sé si la Virgen se apareció en Garabandal, pero —desde luego— no me gustaría estar en la piel de quien, teniendo la responsabilidad de estudiarlo a fondo, no lo hizo por prejuicio o descuido.


Gonzalo Vilallonga Elorza
Periodista
Getxo, Bizkaia (España)