Diego (Argentina)

La Virgen de Garabandal movió a Diego al arrepentimiento y al deseo de conversión. Esto le ha llevado a regularizar su vida y a contraer Santo Matrimonio con Ester, a la que ya puede llamar «mi esposa» y que es la madre de sus tres hijos. ¡Cuántos corazones volverían a Dios si Nuestra Madre pudiera hablarles desde Garabandal!


Los hechos de Nuestra Señora en Garabandal inquietaron mi corazón, poniendo en mí una necesidad, una urgencia, una búsqueda de regularizar, de ser buen hijo. Vivía en concubinato con Ester, actualmente mi esposa, y con tres hijos: Mariano, Guillermina y Josefina. Si bien siempre había estado el deseo de unirnos en Santo Matrimonio, nunca lo concretamos. Es más, pensaba en abandonar esta relación.


Con la cuarentena por COVID-19 logramos una mejor intimidad en la familia: compartimos estos acontecimientos de San Sebastián de Garabandal, el Santo Rosario, la comunión espiritual escuchando Misa, las prédicas del P. Justo Lofeudo… Y es así que en vísperas de la Fiesta de la Divina Misericordia nos unimos en Santo Matrimonio.


Gracias por hacernos tener conciencia de cuán cerca estamos de Dios y de su Divina Madre, de la urgencia de proclamar el Evangelio, de tener un serio compromiso y de colaborar con el Reino de Dios.

Diego (Argentina)