Viajamos 200 km para ver «Garabandal»

Hoy domingo, con mi esposa, viajamos 200 km desde Junín (Buenos Aires, Argentina) hasta Rosario, para ver «Garabandal, solo Dios lo sabe». La verdad es que quedamos espiritualmente muy tocados, porque el mensaje de la Virgen fue directo al alma. Un gran llamado a ser santos desde nuestro lugar, a acrecentar el amor a la Eucaristía, la penitencia y la oración. 

Al final de la película, una joven que hace dos meses viajó desde Argentina a Garabandal, pidió la palabra delante de todos, algo que nos llamó la atención. Nos contó que tuvo la gracia que el hermano de Jacinta le regalara una de las medallas que las videntes le daban en las apariciones a la Virgen para que las besara. ¡Nos dejó rezar y besar la medalla a cada uno de los presentes! Además, ya fuera de la sala nos extendimos hablando de su experiencia en Garabandal un rato largo. ¡¡Quedamos con mucho gozo espiritual todos!! Rezaremos por los frutos que dará «GARABANDAL: SOLO DIOS LO SABE».