Los Pinos«Garabandal, solo Dios lo sabe» es la primera película que llega a los cines teniendo como argumento las supuestas apariciones de San Sebastián de Garabandal. Ahora la pregunta es, ¿qué es Garabandal y por qué hacer una película sobre los hechos acaecidos en ese lugar.

En extasis se santiguanSan Sebastián de Garabandal es una pequeña aldea, en un remoto rincón de las montañas del norte de España. El 18 de junio de 1961 contaba con apenas 300 habitantes, gente sencilla, trabajadora y muy religiosa. Ese día tiene lugar allí un acontecimiento inesperado. Cuatro niñas de apenas 12 años de edad —Conchita, Jacinta, Mari Cruz y Mari Loli— afirman haber visto un ángel. Más tarde descubrirán que es el Arcángel San Miguel. Durante los días siguientes se repitieron las visitas del Ángel. Por fin, el 2 de julio, vieron por primera vez a la Virgen. Las niñas comenzaron a hablar con Ella con toda confianza, sin temor alguno. Esa será una de las grandes características de Garabandal: el trato cercano —de verdadera Madre— de la Virgen con las niñas. 

Pronto, al lado de las niñas en éxtasis, comenzaron a situarse sacerdotes y médicos decididos a probar la verdad o falsedad de las apariciones. Junto a ellos llegó también una multitud de testigos, provenientes cada vez de más lejos. Todos se encontraron con que las niñas en éxtasis desarrollaban un abrumador despliegue de signos extraordinarios, inexplicables para la ciencia: insensibilidad al dolor y a la luz, levitaciones, dones de clarividencia, cambios de peso en el cuerpo de las niñas, sincronización, marchas extáticas, hierognosis… Se dieron casos de curaciones físicas, pero más aún de curaciones de tipo espiritual, junto a conversiones notables. En Garabandal, la Virgen parece especializada en sanar los corazones y las almas.

Pero lo más importante de Garabandal fueron los dos mensajes que, a largo de los cuatro años que duraron los hechos, la Virgen dio a las niñas para que los hicieran públicos. El primero, del 18 de octubre de 1961, decía: «Hay que hacer muchos sacrificios, mucha penitencia. Tenemos que visitar al Santísimo con frecuencia. Pero antes, tenemos que ser muy buenos. Si no lo hacemos, nos vendrá un castigo. Ya se está llenando la copa y, si no cambiamos, nos vendrá un castigo muy grande». Y el segundo, del 18 de junio de 1965: «Como no se ha cumplido y no se ha dado mucho a conocer mi mensaje del 18 de octubre, os diré que este es el último. Antes la copa se estaba llenando, ahora está rebosando. Los sacerdotes, obispos y cardenales van muchos por el camino de la perdición y con ellos llevan a muchas más almas. A la Eucaristía cada vez se le da menos importancia. Debéis evitar la ira del buen Dios sobre vosotros con vuestros esfuerzos. Si le pedís perdón con alma sincera, Él os perdonará. Yo, vuestra Madre, por intercesión del Ángel San Miguel, os quiero decir que os enmendéis. Ya estáis en los últimos avisos. Os quiero mucho y no quiero vuestra condenación. Pedidnos sinceramente y nosotros os lo daremos. Debéis sacrificaros más, pensad en la Pasión de Jesús».

Aún sin haber sido testigos de los asombrosos fenómenos místicos de Garabandal, solo los mensajes nos hacen sospechar de una intervención sobrenatural. En efecto, resulta sorprendente que niñas tan pequeñas y procedentes de una aldea tan aislada, en una España tan profundamente católica como lo era en esos momentos, afirmaran con tanta seguridad cosas como que: «Los sacerdotes, obispos y cardenales van muchos por el camino de la perdición y con ellos llevan a muchas más almas». Prácticamente, el único sacerdote que ellas conocían era su párroco, y don Valentín Marichalar nunca les había dado motivo de escándalo. O esta otra declaración de que: «A la Eucaristía cada vez se le da menos importancia». Ellas no habían tenido experiencia de situaciones tan dolorosas como nosotros conocemos hoy. La Iglesia que conocían era bien otra. Por eso, a día de hoy, no podemos sino reconocer que estamos viendo cumplirse una profecía. 

La Virgen María advirtió además la llegada de una gran «tribulación» para la Iglesia, tan grave que, en palabras de las niñas, «(la Iglesia) daría la impresión de estar a punto de desaparecer». A las niñas se les muestra el escenario político, social y religioso del mundo y de la Iglesia previo a la llegada de tres grandes acontecimientos: Aviso, Castigo y Milagro, que son un camino de purificación que el Señor, en su gran misericordia, ofrece a la humanidad como oportunidad de conversión y como preparación del triunfo del Corazón Inmaculado de María, triunfo predicho en Fátima y confirmado por los mensajes de Garabandal, pero también de Medjugorje y otras muchas manifestaciones marianas recientes. No nos asustemos. ¡Cuánto más cerca estén el Aviso, el Milagro y el Castigo más cerca estará el triunfo del Corazón Inmaculado de María!


Al terminar el segundo mensajePara la Iglesia el caso de Garabandal no está aún cerrado, ni mucho menos condenado. De hecho, a día de hoy, se encuentra en la misma situación eclesial que Medjugorje: no consta la sobrenaturalidad, palabras que solo significan que la Iglesia no ha dado todavía un juicio definitivo. Lo que sabemos con seguridad es que la Iglesia no ha encontrado error doctrinal en los mensajes de Garabandal. Así lo ha afirmado el Obispado de Santander en repetidas ocasiones, por ejemplo, en la nota de Mons. Eugenio Beitia del 8 de julio de 1965: «(Los mensajes) contienen una exhortación a la oración y al sacrificio, a la devoción eucarística, al culto de Nuestra Señora en formas tradicionalmente laudables».
 
La base documental de «Garabandal, solo Dios lo sabe» se extrajo de la tesis doctoral del P. José Luis Saavedra, defendida en 2017 en la Universidad de Navarra bajo el título: «María de Garabandal, estado de las apariciones ocurridas en Sebastián de Garabandal entre 1961 y 1965.». Era la primera tesis doctoral que afronta un estudio científico de los sucesos de Garabandal y aseguró la seriedad y objetividad del guion. Por lo demás, «Garabandal, solo Dios lo sabe» simplemente ha puesto en imágenes lo que los testigos han contado. Los espectadores verán a las niñas en éxtasis; escucharán los mensajes dados por Nuestra Madre para la conversión del mundo; serán testigos del milagro de la Comunión visible y de tantos otros hechos inexplicables que allí sucedieron. Pero han dejado a la autoridad de la Iglesia decir la última palabra sobre lo allí ocurrido. Era necesario hacerlo así. Somos hijos de la Iglesia. 

Lo que es cierto es que, a través de esta película, se está haciendo visible el gran interés que los hechos de Garabandal siguen suscitando en todo el mundo. En enero de 2020 «Garabandal, solo Dios lo sabe» ya ha sido estrenada en 29 países, reuniendo a más de 300.000 espectadores y se prepara su estreno en otros quince países más. Damos gracias a Dios por ello. Y porque es evidente la desproporción entre lo que nosotros hemos hecho y el resultado obtenido, tenemos que concluir en que la Virgen ha escuchado la oración que una y otra vez le dirigían los más de 300 actores durante su rodaje: «Madre, concede a esta película transmitir tu bendición». 

Conchita y BrigadaPor cierto, nombrando a los actores, conviene señalar que una de las características que hacen especialmente valioso este film es el hecho de haber sido realizado por más de 300 voluntarios que, tras el intenso trabajo de rodaje y postproducción, continúan trabajando de manera desinteresada en su difusión. A pesar de haber sido realizada por voluntarios, la calidad artística y técnica de «Garabandal, solo Dios lo sabe» es innegable, tanto que en 2018 fue seleccionada para participar en un certamen tan poco dado a premiar películas católicas como son los Premios Feroz, y que en España son equivalentes a los famosos Globos de Oro de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood. Y el pasado 22 de septiembre de 2019, nuestra película fue galardonada con el 2º premio en la categoría de largometrajes del XXXIV International Catholic Film And Multimedia Festival „KSF Niepokalana 2019” (Cracovia, Polonia).

Uno de los principales objetivos de esta película es purificar Garabandal de su «leyenda negra». Porque es cierto que sobre Garabandal se han dicho muchas cosas y se han difundido muchas informaciones falsas. Pero, a medida que han ido pasando los años y las cosas se están pudiendo observar en perspectiva, la historia se va clarificando. Junto a esto, hemos querido recordar a un mundo tentado por la desesperanza que tenemos una Madre en el Cielo —Madre de Dios y Madre Nuestra— que está deseando decirnos a cada uno: «Te amo y deseo tu salvación», como dijo a las pequeñas videntes en los días de las apariciones.

«Madre, concede a esta película transmitir tu bendición».

Oficina de prensa de «Garabandal, solo Dios lo sabe»