Los testigos

Muchas personas escriben y hablan sobre las apariciones de San Sebastián de Garabandal. Eso es una buena señal, porque muestra el gran interés que siguen suscitando los hechos allí ocurridos. Pero, ante cualquier acontecimiento, a quien queremos escuchar es a los testigos, a los que vieron en primera persona lo que pasó, a los que conocieron de primera mano a sus protagonistas. Eso mismo nos sucede en Garabandal: queremos escuchar a los que lo vivieron; queremos saber qué pruebas recibieron para creer que la Virgen estaba allí; queremos escuchar sus reflexiones y también sus argumentos.Y también queremos saber qué frutos está dando Garabandal: queremos escuchar a esos otros testigos que afirman que la vida les cambió en Garabandal porque recibieron allí una gracia de conversión, de sanación espiritual o incluso física, de crecimiento en la fe, de consuelo interior. Con esta sección están invitados a contribuir todos los que se experimenten —de una forma o de otra— testigos de las apariciones de Garabandal. Quien lo desee, puede enviar su testimonio a través del correo electrónico: [email protected]

Mi vida cambió

 

Precioso testimonio llegado a nuestra web desde Costa Rica. Marvin Vargas Jara nos cuenta de qué forma conocer los mensajes de Nuestra Madre en Garabandal le ha cambiado la vida.

Yo nací en Heredia (Costa Rica) el 9 de abril de 1959. Por lo tanto, tenía dos años y unos meses cuando comenzaron las apariciones. Tuve una familia católica. Durante mi infancia y adolescencia estuve cerca de la Iglesia, pero cuando salí del colegio me alejé mucho. Creo que mi última confesión fue antes de llegar a los 18 años… No fui un mal hijo, ni mala persona. Siempre tenía a mi Madre Santísima en mi mente.

Me casé a los treinta y ocho años y ahora tengo dos hijas maravillosas de 18 y 16 años. Mi esposa y yo nos divorciamos hace cinco años. Eso me impactó y me dolió mucho, sobre todo por mis hijas.

Estando mi hermana viviendo en mi casa por un periodo de tiempo, por las noches hablábamos sobre temas religiosos. Comentábamos también sobre misterios como las apariciones marianas. Un día me preguntó que si yo había escuchado algo sobre Garabandal. La verdad es que nunca en mi vida había escuchado esa palabra. Me quedó la inquietud y, en la noche, frente a mi computadora, comencé a buscar información. Encontré muchos vídeos y elegí uno que dura más de una hora. Cuando terminé de verlo, algo me impactó tanto que dentro de mí que me dije: «Esto es lo más maravilloso que he escuchado en toda mi vida sobre apariciones de la Santísima Virgen». Desde ese momento veo y busco cada semana información sobre Garabandal. He visto muchos vídeos, casi todos los que hay.

Los mensajes y recomendaciones que dio la Santísima Madre a las niñas fue lo que me llevó a acercarme de nuevo a la Iglesia. Fui de nuevo y me confesé, acudo a Misa siempre, estoy en un grupo de oración. Mi vida cambió.

Antes no veía a mis hijas durante meses, pero un día me llegó un mensaje de la madre de mis hijas donde me decía: «Marvin, te digo que ya puedes ver a tus hijas cuando quieras y los días que quieras». Ese mensaje fue un milagro de la Virgen. Ahora hasta tenemos una amistad que es por el bien de nuestras hijas.

He pasado momentos difíciles económicamente. Tengo una obligación judicial (pensión alimenticia) que en ocasiones se me hace difícil ajustar. Pero siempre he salido adelante y nunca me ha faltado alimento en mi mesa. Me siento protegido por mi Madre Santísima y sigo bajo su protección. Lo material no importa. Tengo mi casa propia y un trabajo. Esta casa será para mis dos hijas cuando yo falte. Antes de eso, sería el hombre más feliz del mundo si pudiera ir a Garabandal, estar allí y rezar el Santo Rosario en los Pinos... Algún día lo haré. Mis hijas saben de Garabandal porque siempre les hablo mucho sobre el tema. Cuando supe de la película, les reenvié la información y se alegraron mucho. Ayer me llegó algo muy adentro en mi corazón. Mi hija Melissa, de 18 años, me dijo: «Papi, cuando yo trabaje te llevaré a Garabandal, aunque sea con un bastón en su mano». Eso me sacó unas lágrimas.   

Que Dios bendiga a todos los que estuvieron involucrados en esta película que es una obra de arte. Que la Virgen ilumine al Vaticano para que sea reconocido este milagro. Gracias por leer este pequeño testimonio.