Barcena 2

Alberto Bárcena —Licenciado en Derecho y doctor en Historia Contemporánea— es conocido por su brillante actividad intelectual y por la profundidad de sus investigaciones. Para muchos fue una sorpresa verle convertido en actor de «Garabandal, solo Dios lo sabe». En esta entrevista nos cuenta cómo vivió él el proyecto de realización de la película y los frutos que espera de ella.

1.- Cuando se publicó el tráiler y el cartel de la película «Garabandal, solo Dios lo sabe», mucha gente se sorprendió al ver al famoso profesor Bárcena entre los protagonistas del filme. Imagino que, antes de aceptar el papel, eras consciente de que algo así iba a pasar. ¿No te daba miedo pensar cómo iban a reaccionar tus muchos seguidores y admiradores?
Sí era consciente de que algunos se sorprenderían de verme en una película, y más aún en ésta. Pero pienso que los respetos humanos no deben bloquearnos cuando podemos hacer un bien y defender la Verdad.

 2.- ¿Por qué cree el profesor Bárcena en la sobrenaturalidad de las apariciones de Garabandal? ¿Las ha estudiado, como ha estudiado tantos otros complicados temas de nuestra historia contemporánea?
Por razones familiares siempre he tenido una vinculación con Santander, y desde mi infancia tuve bastantes referencias sobre Garabandal; en toda la Montaña las apariciones levantaron una gran expectación, y aunque no fueron reconocidas, durante mucho tiempo se siguió hablando de ellas con una cierta desilusión; pero siempre pensé que allí había ocurrido algo que no podía explicarse simplemente como una manipulación de cuatro niñas que vivían en una aldea tan apartada: los mensajes parecían demasiado profundos, en su simplicidad; demasiado parecidos a los avisos de Fátima como para ser una invención infantil.

 3.- ¿Qué te movió a aceptar este papel?
Pensé que podía colaborar en algo importante: retomar aquel asunto olvidado que podía ser verdad, aunque no constara su sobrenaturalidad; tampoco lo contrario. Y si cabía la posibilidad de que así fuera merecía la pena dar a conocer lo que allí sucedió: si la Virgen nos habla hay que escucharla.

 4.- ¿Te costó interpretar al severo y racional P. Vergara?
Sí que me costó; llegué a consultarlo con mi confesor. No quería representar a un sacerdote que, al menos en apariencia, parecía una persona tan excesivamente racional; que se cerraba de entrada, tan radicalmente, a lo sobrenatural. Luego comprendí que mi personaje resultaba imprescindible para comprender esta historia. La tesis doctoral de José Luis Saavedra me ayudó a entenderlo.

 5.- ¿Qué frutos esperas de esta película?
Dar conocer, como he dicho, aquellos sucesos que de ser verdaderos son demasiado importantes como para dejarlos en el olvido. Aparte de la importancia que tiene fomentar la devoción mariana; no tenemos mejor mediadora ante nuestro Redentor que su Madre. Y debemos corresponder a su amor; ese amor que la mueve a acercarse a nosotros; advertirnos y guiarnos por el camino de la Salvación.

 6.- ¿Por qué es tan importante que se estudien los hechos de Garabandal? ¿Qué consecuencias se pueden derivar —incluso se pueden estar ya derivando— de no hacer esta investigación?
Que el mensaje de la Madre de Dios quedaría silenciado quizá definitivamente; y en la profunda crisis moral, social y religiosa que estamos sufriendo dicho mensaje sería una gran ayuda para remediar tantos males como los que ya son evidentes a nivel internacional en todos los ámbitos, y, si Dios no lo remedia, solo irán a más.

 7.- Un consejo para los que vayan a verla.
Que la vean sin prejuicios.