Carlos

Carlos Coroas lleva 34 años en el mundo del cine y de la imagen. Con su esposa, Nieves Pascual —jefa de maquillaje y caracterización en «Garabandal, solo Dios lo sabe»— y con cuatro de sus cinco hijos, se embarcó en la aventura de rodar la película en el verano de 2016, ocupando el puesto de Director de Imagen. Ahora, en la fase de distribución de la película, vuelve a ponerse en primera línea asumiendo el puesto de «piloto» del equipo de voluntarios de Madrid, que tratará de mantener la película en cartelera todo el tiempo que sea posible en la capital de España.

CarlosCarlos, sabemos que cuentas con una gran experiencia acumulada en el mundo del cine y de la televisión. Cuéntanos un poco.
Bueno, llevo la parte técnica de la iluminación de todo tipo de programas, series, programas musicales, de entretenimiento y culturales, así como de eventos institucionales. Aunque debo reconocer que, mi mayor desafío hasta la fecha, fue la dirección de la iluminación artística y técnica de la visita de Su Santidad Benedicto XVI, en el verano de 2011, para la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.

Brian Jackson, director artístico de la película, siempre ha dicho que conocerte a ti, especialista en iluminación cinematográfica, y a tu esposa Nieves, especialista en maquillaje, fue uno de esos momentos providenciales que le confirmaron en seguir adelante con «Garabandal, solo Dios lo sabe». ¿Cómo lo viviste tú?
En esos momentos yo no conocía apenas nada de las apariciones de Garabandal pero, cuando me propusieron participar en la película, pensé en cómo la providencia mueve sus hilos para hacer confluir en un mismo proyecto a personas muy distintas pero con un mismo espíritu. Mirando hacia atrás puedo asegurar que, solo con la colaboración desinteresada de más de trescientas personas es posible hacer un proyecto de estas características.

Conseguir todo el material necesario para la iluminación de la película significaba hacer un desembolso de miles de euros. Para una película que partía con un presupuesto cero, significaba todo un desafío. ¿Cómo se resolvió este problema?
De la forma más sencilla. Una mañana, me encontré inesperadamente con un gran amigo: David García, director general de CINELUX. Conversando con él se me vino a la cabeza pedirle ayuda. Inmediatamente se puso a mi disposición y nos proporcionó todo el material necesario para la  iluminación de forma completamente desinteresada. De nuevo la providencia.

CarlosVeintisiete días de grabación en los que trabajaste muchísimo. Seguramente pocas veces has trabajado en condiciones tan precarias. ¿Qué recuerdos guardas de esos días?
Recuerdo de esos días que teníamos mucho trabajo físico, pero también mucha paz en el corazón. Todo fluía. Trabajaba con serenidad y tenía la sensación de que, cada paso que daba, estaba arropado por la Virgen. Cualquier escena, tanto de día como de noche, fotográficamente tenía una plasticidad y limpieza impensables en comparación con los recursos de los que disponíamos. Imposible solo con nuestras fuerzas.

Ahora tu nueva misión consiste en ser el «piloto» de «Garabandal, solo Dios lo sabe» en Madrid. ¿En qué consiste tu misión?
Mi misión consiste en dar a conocer estas apariciones al mayor número posible de personas a través de la visualización de la película, haciéndoles partícipes de todos los milagros que allí acontecieron.

Si alguien en Madrid te quiere ayudar, ¿puede? ¿Cómo se pone en contacto contigo?
Cualquier ayuda es bien recibida. Para ponerse en contacto, escribirme al e-mail Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o a través de nuestras redes sociales.